Educación para la competitividad

La competitividad entendida como una estrategia integral para el desarrollo de las regiones, requiere de diversos factores para su mejoramiento tanto en el corto, como mediano y largo plazo, que integren a los diferentes actores de la sociedad –sector privado, público, academia, entre otras fuerzas vivas-.

Sin lugar a dudas, la educación se convierte en un factor estructural para la generación de valor y por ende de competitividad, así se encuentra establecido en la visiones tanto de país como en la del departamento,  en donde se coincide en que para lograr elevar los ingresos de las personas, producir bienes y servicios de alto valor agregado e innovación, mejorar las oportunidades de empleo formal, elevar la calidad de vida, reducir los índices de pobreza, entre otros elementos que jalonan la competitividad, se requiere de talento humano calificado.  

De acuerdo al Informe Nacional de Competitividad 2014 – 2015, son evidentes las deficiencias en materia educativa en los diferentes niveles, lo cual se reafirma en auditorias hechas y por el ministerio de educación nacional en donde se documenta el retraso sustancial en la materia, principalmente en la baja calidad en los diferentes niveles educativos, brechas en cobertura, planta docente escasa y con deficientes niveles de capacitación y competencias lo cual queda demostrado en los bajos niveles de los resultados de las pruebas Saber y PISA.

Las falencias del capital humano – calidad, pertinente y suficiencia-, son el principal cuello de botella que limita el proceso de transformación productiva de la región y el desarrollo de las apuestas o clusters, por ello uno de los retos más grandes tiene que ver con garantizar una formación pertinente, flexible y oportuna, que logre atender las necesidades cambiantes del sector productivo.

La educación para la competitividad requiere entonces de esfuerzos  trasversales para:

  • Mejorar la pertinencia del capital humano: Promoviendo programas de formación a la medida del sector privado, acompañado de alianzas para el trabajo –empresas e instituciones de formación- conectando la oferta con la demanda de capital humana.
  • Reformar los currículos: En los diferentes niveles  que incluyan competencias básicas – lectura, crítica, el razonamiento cuantitativo, la escritura, el dominio de las TIC, el dominio de un segundo idioma- además en emprendimiento, empresarismo, asociatividad, entre otras.
  • Mejorar la calidad: De alumnos, docentes, ambientes de aprendizaje, implementando un sistema de aseguramiento de la calidad en la educación.
  • Formar en competencias para la innovación, el emprendimiento y la creatividad: Desde la educación inicial hasta la educación terciaria.
  • Formar talento humano para la I+D –Investigación y el desarrollo: Desde semilleros, jóvenes investigadores y de alto nivel, de acuerdo a las necesidades del sector productivo y de las apuestas productivas, asociados y vinculados a los centros de desarrollo tecnológicos y de I+D

Incrementar el número de ambientes especializados para la apropiación de innovación y del desarrollo tecnológico –Tecnoparques, Centros de Investigación, entre otros-: Que garanticen la apropiación, difusión, adaptación y transferencia tecnológica y de las TICs desde y hacia el sector productivo.

Reforzar la articulación de la universidad con el sector productivo: Mediante la oferta de programas relacionados con las apuestas productivas y reforzar la triada Universidad, empresa, estado.  

Por fortuna para los huilenses el doctor Carlos Julio González Villa ha priorizado en su agenda programática la educación como pilar fundamental para el desarrollo del departamento y el crecimiento de la región, consciente de la urgente necesidad de invertir en la formación del talento humano como potenciador de la competitividad, la productividad y el desarrollo humano sostenible; entendiendo la educación como eje estructural para la transformación del departamento del Huila, de su aparato productivo y eje básico para el cierre de las principales brechas sociales, buscando materializar la visión compartida de desarrollo, la construcción de un departamento más próspero y con más oportunidades por que ¡EL CAMINO ES LA EDUCACIÓN!

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Un comentario sobre “Educación para la competitividad

  • el 21 septiembre, 2015 a las 5:15 pm
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    Esfuerzo que como lo señala el artículo tiene que mejorar la pertinencia del capital humano, la reformar los currículos de manera holística, mejorando la calidad en todos los aspectos, edades y condiciones sociales con investigación para el desarrollo humano, social y productivo.

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